"Vos atarantás a la gente de tanto que hablás, mejor deberías de escribir todo lo que decís" Me dijeron y así comencé con esto.
¡Inutilidá más grande!
La verdad es que se me hace un poco difícil hablar cosas buenas de mi, y no es porque me falte estima propia (o quizá si) pero estoy consiente de qué cualidades tengo y qué cualidades o habilidades no poseo.
No es que haya sido yo criada en una familia de abolengo, o con dinero, mi familia siempre ha sido sencilla y trabajadora, sin mayores lujos, nomas puro trabajo y esfuerzo.
Y mis abuelos maternos fueron siempre los típicos abuelos criados a la antigua y de ese modo educaron a mi mamá y a mis tíos.
De tal manera que mi mamá es una experta en las cosas de la casa, aunque también una estudiante bastante destacada.
Pero mi abuela siempre se esmeró en que aprendiera a ser mejor mujer que profesional.
Bueno... Nací yo. La primer nieta de mis abuelos. Niña. La consentida del abuelo.
Dado que mi papá pasaba la mayor parte del tiempo fuera de casa y mi mamá por su trabajo también prácticamente me crié con ellos, la abuela siempre quiso que yo fuera la copia calcada de mamá es decir tooooooodo lo hacendosa que mamá era. Pero no se pudo.
Entonces mis tíos, y demás familia comenzaron a decirme "La muñequita de sala" porque no aprendí a hacer absolutamente nada.
A lo que el abuelo siempre salía en mi defensa. Por ejemplo: La abuela me mandaba a lavar los trastos del almuerzo. El abuelo la detenía y le decía: "Y ella por qué? Ella es la niña, ella que no haga nada" Y contradecirle al abuelo era armar la tercer guerra mundial.
Y yo me libraba de los quehaceres del hogar.
Crecí, el abuelo murió. Y como 17 años siendo una huevona no se iban a solucionar tan fácilmente, menos poniendo de mi parte (Y estemos claros que nunca he puesto de mi parte. Ni pondré) por lo que jamás me gusta hacer las cosas en casa.
No puedo cocinar (solo si pongo empeño)
Odio lavar trastes.
Odio hacer limpieza a diario (pero la hago cochina no soy)
Me da una flojera lavar ropa (en lavadora no digamos a mano)
PAGO porque lleguen a plancharme mi ropa.
No riego las plantas, no barro la calle, no me gusta recoger basura, limpio mi cuarto solo porque es mi cuarto, en fin... Soy una joyita.
Y al parecer ha sido algo de suma frustración para mi madre y ahora para mi abuela.
Hay una frase muy recurrente que mi mamita suele usar conmigo en lo que siempre está involucrado el quehacer hogareño:
"¡INUTILIDÁ MAS GRANDE!"
Lo escribo así porque de esa manera lo pronuncia ella.
"¿No has podido ir a revisar qué he dejado en la cocina? ¡Inutilidá mas grande la tuya!"
"¿Cómo que no pudiste ir a pagarme la luz? ¡Inutilidá mas grande!"
"¡Hija cómo vas a creer que no podés hacer los quiebres en los pantalones al plancharlos! ¡Inutilidá mas grande!"
"¿Y no has aprendido a hacer tamales? ¡Inutilidá más grande!"
"¿Qué va a decir tu esposo cuando te cases y vea que no podés hacer nada? ¡Inutilidá más grande!"
Y es que ahora no es que me preocupe ser la personificación de la frase "Inutilidá más grande"
Y no es que tampoco culpe a mi abuelo o a mi mamá o el hecho de que la abuela solapara todas esas cosas con tal de no pelear con el abuelo, pero muchas de las cosas que aprendemos las aprendemos en casa.
Y es bien difícil comenzar a exigirle a un hijo o hija, o más bien dicho, a una persona que comience a hacer todo lo que no ha hecho durante 27 años de primas a primeras.
(Esto no es una justificación de mi huevonería)
Pero los padres de familia deberían enseñarle a sus hijos todo aquello que consideren que les ayudará a defenderse por sí mismos en la vida.
Cuando se fue mi mamá uno de mis primeros pensamientos fue: ¡Y ahora quién va a cocinar en la casa!
Yo nunca lo había hecho, y lo digo muy en serio, y quedarme sola fue un aventarme al mundo de golpe en seco (Ya se que parece ridículo pero para mi lo fue)
Y ahora he tenido que aprender (aunque sigue sin gustarme) a hacer todo ese tipo de cosas del hogar (MENOS A PLANCHAR Y A HACERLE QUIEBRES A LOS PANTALONES DE VESTIR)
Y no lo hago con todo aquél gran placer del mundo, y a veces no lo hago. Pero a veces he tenido qué...
PADRES: No quieran exigirle a sus hijos algo que nunca les enseñaron a hacer.
Hijos: En algún momento de la vida les tocará hacer todo eso que sus padres quisieron que aprendieran a hacer y nunca pusieron de su parte.
Quizá deberíamos de ir eliminando poco a poco del mundo a todos aquellos que somos ¡INUTILIDÁ MÁS GRANDE!
Pero ojo que dije poco a poco, así evitamos la fatiga.
¡Jajajaja!
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