MIEDOS...

Soy normal (a veces) soy humana (creo) y tengo miedos.


Tengo miedo de las tormentas en la noche, porque siempre escucho que gritan pidiendo ayuda.

Tengo miedo de que me tomen la mano para llevarme al vacío.



Tengo miedo a las culebras.

Tengo miedo de que todo lo bonito sea efímero.


Tengo miedo a las alturas, al vacío

Tengo miedo a caer en el vacío

Tengo miedo de que sus ojos que tanto brillan me mientan.


Tengo miedo de cerrar los ojos y que todo haya sido tan solo un sueño.

Tengo miedo a los espejos (quizá no me gusta lo que soy)

Tengo miedo de enfrentar las cosas.

Tengo miedo de expresar mis dudas (porque las respuestas confirmen una sospecha)

Tengo miedo a las formalidades.

Tengo miedo a dar de más.

Tengo miedo a recibir menos.

Tengo miedo a acoplarme a lo que otros quieren y minimizar lo que yo quiero y lo que yo soy.

Tengo miedo a que vos y yo no vayamos en el mismo rumbo.

Tengo miedo de perderte en el camino.

Tengo miedo de repetir errores.

Tengo miedo de mostrar lo que siento.

Tengo miedo de la repentina partida.

Tengo miedo al "Es lo mejor en este momento"

Tengo miedo a que mientan.

Tengo miedo a creer aun sabiendo que mienten.

En resumen:

Tengo miedo de mi ... Y de quedarme queriendo, de quedarme con los sentimientos como la última vez.





Y así fue.

Nací mujer, un 25 de junio de 1986, por parto normal, y según historietas de mi madre, nadie entiende, ni hay razón clínica para explicar mi existencia, puesto que ella antes de parirme padeció de cálculos en la vesícula y atravesó por una operación sin saber que yo estaba formándome, fue hasta que ya la habían anestesiado que se dieron cuenta que yo estaba ahí. Y dado que no morí durante la cirugía que le realizaron, post operación le advirtieron que probablemente por la anestesia, iba yo a nacer con algún defecto físico o con severos problemas neurofisiológicos e incluso mentales.
Mi madre cuenta que lo único que esperaba desde ese momento era tenerme en sus brazos sin importarle como naciera yo. Pero desde que los médicos le manifestaron que lo mejor era que se deshiciera de mi, que optara por un aborto clínico se negó y  comenzó a ponerme en manos de Dios. Y vea que fue la mejor decisión.


Cuando mis abuelos se enteraron de mi existencia en esa barriga, no fueron muy felices que digamos, ellos esperaban que su hija, su orgullo, la única mujercita que parecía gustarle eso de la estudiada y la escuelas, terminara sus estudios de noveno grado para poder ejercer como maestra.

En fin... Mi papá involucrado desde sus 15 años en las filas del ERP (ejército revolucionario del pueblo) estaba sumamente comprometido con el ideal revolucionario del país (risas grabadas). Por razones que aun no me explico mi mamá tan guapa e inteligente, con cintura de avispa y ojos chiquitos y bonitos (me remito a fotos) terminó enamorándose de un guerrinche pata rajada, greñudo, piojoso y vago (así decía mi abuela) a lo mejor porque compartía ideales con mi abuelo, pero con todo lo que  atravesaba el país en ese momento lo menos que él esperaba era tener que abandonar su vida de lucha por el pueblo oprimido, para pensar en una familia y en cuidar de su mujer y su hijo.
De momento la noticia no le gustó, sin embargo acudió con mi madre a la alcaldía de, Santa Ana un 13 de diciembre a casarse con ella para que mi abuelo no cumpliera su amenaza constante de dejarse caer a su casa con un fusil AK o con una bomba expansiva rescatada de un asalto a algún cuartel del ejército. 

Por lo caliente y tenso del ambiente por una guerra ya gestada, mi abuelo decidió que mi abuela, mi mamá conmigo en panza partieran hacia Armenia, Sonsonate que no estaba siendo tan azotada por la guerra como en ese momento lo estaba siendo Santa Ana. Llegaron allá un 10 de mayo de 1986 mientras mi abuelo y mi papá seguían luchando por el ideal "del pueblo". Un 24 de junio en la noche unos días después de lo que se supone que yo nacería, parecía (según mi madre) que yo no tenía ganas de salir a un país en guerra donde habían malvados soldados que atravesaban niños con la bayoneta de sus fusiles y donde se decía que hombres como mi papá tenían por costumbre comerse niños en cada tiempo de comida por su pacto con satanás. Así que se fue con el esposo de mi tía hacia el hospital de Sonsonate teniendo que caminar varios kilómetros hasta encontrar quien los llevara, la caminada pareció hacerme querer salir porque mi madre rompió fuente en el camino (la muy bayunca) y pues ya en la madrugada apuntando las cuatro, se me ocurrió nacer justo llegando al mentado hospital. 

Según el folio de mi inscripción de nacimiento, soy hija ilegítima, es decir no reconocida por su padre, las cosas eran diferentes de como son ahora, podía asentarme cualquier familiar y dejarme solo un apellido, ahora eso ya no es válido hoy tiene uno que llevar los dos apellidos, así ninguno sea de la madre. Mi papá se encontraba destacado en alguna zona del oriente del país, la guerra, el proletariado, el pueblo oprimido,  era más importante que su primogénita.

Lo primero que se le ocurrió hacer a mi padre, fue mandar a averiguar si yo había sido niño o niña. Él decía constantemente "mi varoncito, mi hijito" cuando resulté yo. Y mi madre no se ganó la gallina. No se ganó la gallina pero fue la mujer más feliz (según me lo repite cada vez que puede)



Y así fue: Desde ahí vengo siendo rebelde, desde que las posibilidades de nacer sana eran nulas, desde que le dijeron a mi madre que no resistiría la anestesia e iba a morirme, desde ahí vengo luchando contra lo que se me quiera imponer, desde que se dijo "Este feto va a nacer atrofiado" se me ocurrió nacer con ojitos chinitos como los de mi mamá, con las ganas de resistirme a las ataduras impuestas de mi padre y mi abuelo, desde que se dijo que iba a nacer  en determinada fecha y se me ocurrió hacerlo días después, vengo haciendo las cosas contrario a lo impuesto. 

Y como mi abuela lo dice quizá mi vida viene siendo resguardada por Dios desde el momento de mi fecundación en algún matorral con vistas al hermoso volcán de Izalco (Estilo Jaraguá. Imagino) 

El resto se fue escribiendo poco a poco...


¡¡¡TENGO PARÁSITOS!!!


Según la definición que saqué de algún diccionario un parásito es: "Organismo que vive en el interior o en la superficie de otro de distinta especie, y se alimenta y sobrevive,  de las sustancias que éste último elabora causándole daño"

Los diferentes senderos por los que uno atraviesa te van mostrando quiénes siempre serán aquellos cómodos que prefieren evitar la fatiga mental y/o física y, quienes realmente están dispuestos a responsabilizarse de lo que hacen o se les delega hacer.
Siempre han de existir esas personas que no hacen absolutamente nada y no es por falta de agudeza o habilidades mentales o cognitivas, sino que simplemente son personas haraganas, son personas que si de hecho no saben hacer nada es porque a su al rededor siempre han existido otros responsables o semi responsables que les van sacando adelante sin que ellos se tomen la más mínima molestia en su camino.

En mi tormento academicoso, me he topado con muchas personas a las que despectivamente llamo parásitos y miren que si me apego a la definición planteada en un principio, no me cabe la menor duda de que en efecto eso es lo que son. Ese tipo de personas que se escudan en que algo se les hace difícil o "les cuesta" con tal de no hacerlo, esos que prefieren que otro tome nota en clases para llegar al final del semestre o en temporada de exámenes y decirle "Me prestas tu cuaderno para fotocopiar las clases que me faltan" Esos con los que OBLIGADAMENTE te ves orillado a trabajar en "equipo" pero que de sobra sabés que vas a terminar haciendo tú solo el trabajo, esos que te dicen "Lo que vos digás está bien, eso escribí, a mi no me preguntés" Esos a los que les resulta más fácil esperar a que otro decida actuar, esperar a que otro opine, esperar a que incluso otro piense en lugar de hacerlo ellos.

Lo que es necesario recalcar, es que muchas veces asolapamos parásitos porque de una u otra manera ya sea por el convivir, por la cotidianidad o por cosas de la vida que no me explico muy bien les tomamos cariño, nos volvemos amigos de los parásitos (y no digo que esté mal pero terminará afectándonos a nosotros y a ellos)

cuando existe amistad se torna más frecuente el parasitismo, porque estas personas de sobra saben que les has tomado cariño, saben que les vas a ayudar, saben que los vas a incluir en el reporte al final del semestre, saben que "no les vas a dejar abajo" 

Es más fácil deshacerte de los parásitos cuando no les has tomado cariño, cuando no justificás su parasitismo, pero también es difícil vivir lidiando con ellos, siempre ha de ser un problema el querer librarte de ellos sin quedar como el malo de la película, pero es evidente que vivir asolapándolos tampoco es bueno.

Lo mejor para este mal es tomar la determinación de deparasitarte. 
Del modo que sea necesario, con palabras dulces, con hostiles frases, o como sea pero comenzar a deshacerse de ese tipo de personas lo antes posible no solo porque la definición lo dice claramente, al final termina dañando al organismo del cual se está sirviendo, sino; porque no es posible a mi no me resulta justo seguir viviendo en un mundo inundado de parásitos que sobreviven siempre a costillas del trabajo de otros, que van pasando materias con el sudor de otros, que obtienen bonos laborales por el esfuerzo de sus compañeros de oficina, no me cabe en la mente seguir viviendo en un contexto donde el parasitismo al parecer se ha puesto de moda. 

Y vos ¿sos parásito?

Y vos... ¿Ya te desparasitaste? 


De canciones y recuerdos.






Every breath you take
Every move you make
Every bond you break
Every step you take 

I'll be watching you...

Hoy es así.







Esas canciones...



GAVIOTA

Gaviota que ve a lo lejos, vuela muy alto;
Gaviota que emprende vuelo y no se detiene.
No te detengas triste gaviota sigue tu canto, 
sigue tu canto tal vez mañana cambie tu suerte.

Es su destino, que un mal amor 
vista su alma, de negro duelo;
ingrato amor, rompió sus alas,
ingrato amor, manchó sus sueños.

Un día a esa gaviota yo vi pasar,
llevaba entre sus alas la soledad;
triste gaviota, calló su canto, dejó su nido,
dejó su nido, triste gaviota; te vi pasar.

Es su destino, que un mal amor
vista su alma, de negro duelo;
ingrato amor, rompió sus alas,
ingrato amor, manchó sus sueños






Pesadilla versus realidad.

Es junio del 2005 la abuela tiene  poco menos de un mes de haberse ido de viaje, a regañadientes ella y mamá aceptaron  que por primera vez yo me quede sola en casa con vos. Nos costó hacernos cargo de ella, yo acabo de ingresar a la universidad, siempre me tenes preparado el almuerzo al llegar a casa (solo cocinás sopas pero me las tomo por la paz del mundo).
Siempre me pedís que deje la casa y mi cuarto ordenado, porque no te gusta estar en un lugar sucio o desordenado, tenés un trastorno con eso de la limpieza; tu novia la tenés en la casa de al lado por eso salís a regar la calle 2 veces al día, vos decís que es por el polvo pero la verdad es por estar viéndola salir a la ventana y tirarte besos. A veces me toca aguantar los ruidos de tus revolcones en el cuarto, y pienso "Este no tiene pudor, ni me respeta" jamás te lo he dicho porque seguro me vas a dar una patada y te vas a reír de lo que yo te digo.

Estas emocionado con la apertura del restaurante de tu hermano, lo se porque vas todos los días a ayudarle,  te gusta ese negocio porque sos un vicioso de la cerveza, pero debo admitir que te estás portando responsable porque no te bebés la ganancia. Te ves emocionado. Te gusta ir siempre bien perfumado por aquello de "a ver qué me cae" y sos guapo, bueno yo te veo guapo porque te amo aunque no te lo digo muy seguido y aunque me haga enojar cuando me agarrás del cuello en la calle sabes que te amo, y yo se que me amás. Es 4 de junio y te dije que ese sábado  tenía que ir a la universidad, volví temprano y has preparado sopa de pollo. Ni modo pensé. Estabas saliendo y me dijiste que llegara a ayudarte en la noche al restaurante, me dijiste que tendrían música en vivo, saliste y casi llegando a la puerta me llamaste y me abrazaste, cómo iba yo a saber que te estabas despidiendo. Te despediste de forma extraña de tu novia también fuiste hasta el portón de su casa la besaste y la abrazaste "Cuídense" nos gritaste.

Sábado 4 de junio 6:00pm llegué. Te vi atendiendo el bar, entré.  La gente siguió llegando, noté a varios tipos que me caían mal en la mesa frente al bar del restaurante, les hice mala cara porque no los soporto; un amigo tuyo de la infancia comenzó a molestarme por no recordar que él me cargaba en brazos cuando estaba pequeña.

Saliste del bar ¿a qué saliste? ¿por qué saliste? ¿por qué no te detuve? saliste mientras tu amigo seguía molestándome porque no lo recordaba, de pronto volvías hacia el bar, no pude ver bien porque tu amigo está gordo y me tapaba la visibilidad... De pronto un ruido ensordecedor, un ruido tan horrible, una ráfaga de disparos, cohetes, pensé ¿por qué adentro? - Tírese al suelo- me gritó tu amigo. Me quedé perpleja, parada, no entendí qué pasaba solo vi que los tipos de la mesa frente al bar corrían escondiendo pistolas. 
todo mundo corría, yo salí para buscarte, salí para preguntarte qué estaba pasando.

Te vi, pero no quería verte así, te vi y me hundí, te vi y grité. No pensé más, tu camisa de los  pumas estaba manchada de rojo, tu sangre. 
Grité porque no podía hacer nada más, grité quería que te levantaras, te gritaba que te levantaras, no podía creerlo. En menos de 10 minutos estaba ahí la policía ya no había nadie más que el amigo de nuestro tío Carlos, la mesera vos y yo. Cuando le grité al policía ese que te llevaran al hospital dijo: "Este ya está más para allá que para acá, vamos a arruinar la escena del crimen" lo odié, lo insulté le dije que te levantaran, le grité que te llevaran. Llegó tu hermano, entró y se desplomó, quiso ir a buscar a los tipos quiso levantarte, quiso todo, quiso morir con vos, como yo quise hacerlo.

Medicina legal te levantó a las 2:00 am ya era domingo, tuvimos que llamar a mamá y a la abuela para darles la noticia, tu novia sufrió mucho cuando lo supo. La abuela volvió para tu entierro. Mamá no pudo. Ese día me quedé en casa de mi otro tío porque no podía quedarme sola en casa, no dormí pensaba que todo era una pesadilla, pensaba que era un mal sueño y despertaría en mi cama con la música que ponías a todo volumen en las mañanas, con tus programas deportivos.

Volví a casa, y descubrí que no era pesadilla, que era realidad.


Han pasado ocho años desde entonces, ocho años y te sigo extrañando como nunca. Ocho años y no supero el dolor, ocho años y no olvido los rostros de los que te quitaron la vida, ocho años y aun sigo sin entender por qué así, por qué a vos, por qué a vos que eras mi hermano, mi papá, más que mi tío.
Por qué a vos que me enseñaste a subirme a los árboles de marañón por qué a vos que me hacías tomarme las sopas, por qué a vos mi compañía, mi cómplice.

A veces cuando voy a tu tumba me parece que sigo en la pesadilla, a veces cuando escucho llorar a la abuela me imagino que sigue siendo una pesadilla y que vas a llegar con limones en una bolsa para que te haga una limonada.

A veces la realidad no vence la pesadilla que fue ese 5 de junio del 2005.


Toca empezar.

Cuando las ganas de volver a comenzar son grandes, hay que hacerlo.
Cuando el deseo de querer desahogarte de algún modo aparece, hay que obedecerlo.

Alguien me decía cuando el alma quiere liberarse, hasta irse del mundo es lícito.

Escribir es una forma de irse del mundo. O al menos una salida entretenida.

No espero nada. Solo liberar. Solo plasmar.  Siéntase cómodo y libre de opinar.  Cualquier parecido con diversas realidades es mera coincidencia.