Por si pasas por aquí


Por si pasas por aquí, sabé que parece que los amores y los comienzos de año no son lo mío.

Que a veces quisiera entender todo lo que pasa por mi mente y por mi corazón que me hacen entrar en un conflicto peor que la segunda guerra mundial.

Que aunque me obligo a irte sacando de mi, no puedo, y me duele.

Que quisiera poder sentir solo cosas feas por la forma en la que te fuiste, porque todo mundo me dice que no te merecés que yo te quiera de la forma en que lo hago, pero no puedo, o quizá es que no quiero. 

Que no escribo acá esperando provocarte lástima, porque sé que no te das una vuelta por estos rumbos, sino que escribo porque no tengo otra manera de desahogo no quiero compartir más esto con nadie porque todo mundo me dice lo que yo de sobra sé.

Y quizá no te sorprenda que pueda confesarte que tengo tanto miedo, miedo a todos los días sin la bendición de tu compañía, miedo sin tu voz al otro lado, miedo sin tus mensajes en el teléfono, miedo de que todo eso vivido haya sido un espejismo.

Y que aposté todo a convertirlo en realidad,aposté todo porque creí que era el momento de ser feliz al lado de alguien que había visto algo en mi que era diferente.

Aposté todo y volví a sonreír mientras iba tomada de tu mano en la calle, aposté todo, cada una de las noches que me decías que esos lugares habían sido hechos para nosotros,
aposté todo mientras noche a noche oraba por vos, por tus proyectos, por tu vida, 
aposté todo mientras buscaba hacerte parte de lo que soy, de lo que me rodea.
Y al final parece que terminé jugando a la lotería con billetes cuyo sorteo ya había pasado.

Noche a noche estoy tratando de entenderme, más a mi que a vos.
Buscando una respuesta para saber ¿Qué hay de mal conmigo?
¿Qué tengo yo de mal? que nunca logro concretar algo bonito con alguien que me hace realmente feliz.


La mayoría de personas dicen que el problema no soy yo, y que quizá el problema sea que te faltó madurez y honestidad conmigo y con vos.
A veces me enojo mucho y trato de convencerme a mi misma de que tienen razón, de que a lo mejor es que para vos las cosas nunca fueron trascendentales e importantes como lo fueron para mi.

Es un poco difícil saber que lo diste todo, que lo apostaste todo, que te diste al 100% aun con todo y los errores cometidos, nadie podría decir nunca que mi entrega fue parcial, porque es que yo nunca aprendí a querer a alguien a medias.

Traté de ser para vos, la mejor versión de mi misma, porque fue lo que vos me enseñaste, lo que me mostraste. Más creo que nunca intentaste ser la mejor versión de vos mismo conmigo. 

Di  todo lo mejor de mi, 
obvié las cosas de vos que me parecían excéntricas, es más creo que de esas cosas me iba enamorando.
Eliminé o busqué eliminar todo aquello que creí que afectaba entre nosotros.
Amé... En eso se resume todo. 
Y sin embargo al final nada de eso sirvió.

Si pasás por aquí sabé que ya no tengo corazón, 
que es difícil levantarse con los pedazos,
que no es justo y lo sabés, no es justo que alguien que haya dicho quererte al final se de la vuelta tan fácilmente.
Que tampoco es justo que yo pagara la factura de tu descontrol emocional.
Que yo traté de arreglarte el corazón, y que ahora creo que nunca lo permitiste,
que yo quise mostrarte que quien ama no lastima, que quien ama está allí, que quien ama tiene detalles así sean o parezcan minúsculos ¡Pero los tiene!
Que quien ama lo demuestra.

Que quien ama te invita a compartir su vida de algún modo. 

Si pasas por aquí sabé, que ya no tengo ganas de volver a entregarme,
que mis noches son bien difíciles, que mis mañanas son peores,
que las ojeras por el llanto ya no las cubre el maquillaje,
que veo las fotos en el cuadro frente a mi cama y lloro,
que me dolés tanto, tanto que sigo pensando que todo fue un mal sueño.

Que este dolor no te lo deseo. Y tampoco quiero atreverme a decir que lo merecés, porque no me corresponde juzgar.

Si pasás por aquí sabé que estoy tan enojada conmigo misma y que me reclamo noche a noche lo estúpida que fui,
que noche a noche trato de poner en balanza las cosas buenas y las cosas malas en cuanto a tu trato conmigo para convencerme de que no merecés que yo te quiera de la forma en que lo hice.

Si pasás por aquí, devolveme.
Porque esta que se culpa no soy yo.

Devolveme porque quiero encontrar una razón para sacarte de mi mente y de mi ser.
Devolveme porque no me encuentro.

Devolveme mi corazón.
Devolveme mi sonrisa.
Devolvemeeee! Porque esta que se tortura no soy yo.

Consejos.


"Donde se regalan libros y se comparte arte, música. Sencillamente hay esperanzas."
Me dijeron.

"Necesitás emociones. Eso no es malo... Si me permitís un consejo, aferrate a la alegría, no a la persona. Que valga la alegría, jamás la pena."
Volvieron a aconsejarme.

"
Aunque no haya funcionado, ya te hizo recordar algo: el mundo es grande y está lleno de gente interesante. Y tu corazón sigue latiendo."

La gente anda de un sabio hoy conmigo.














(En algún recóndito lugar mientras el teléfono dice que "Claro le da la bienvenida a Guatemala" Y yo sigo pensando que quisiera acortar aun más las distancias, mientras me llaman de casa para decirme que llegó un paquete de Costa Rica a mi nombre. Son libros.  Y mientras no dejo de asombrarme como alguien puede dar tan atinadamente en mis gustos, en mi predilección por Kundera, en haber prestado atención al nombre del libro que me faltaba por leer, y en tomarse la molestia de comprar un par de libros estando lejos, y de hacérmelos llegar.)


Hay días en que me dibujan una sonrisa. Y hay otros en los que me la colorean bien bonito.

Hacía mucho que no venía.

Uno se va a vivir, dicen. Me fui mucho tiempo, pero ya regresé. Y como dijera alguien VENGO RECARGADA.

Sí, traigo el alma cargada, cargado el corazón, cargada la vida. Pero aquí vamos, hay que sacarlo todo afuera, como dice mi Merceditas, para que adentro nazcan cosas nuevas.

Un día.



Un día vamos a irnos sin decirle nada a nadie, 
nos iremos donde nada ni nadie puedan encontrarnos, ni saber de nosotros.
Quizá no nos den ganas de volver nunca.

Un día tendremos nuestra casa, un pez, un perrito y un gato.
Las aves no, porque esas deben volar libres.
Como nosotros.

Un día quizá busquemos una casa a la que le quede cerca el mar, y así no tenga que conseguir un caracol grande para escuchar las olas cuando me sienta triste. 

Un día vamos a recorrer el mundo y vamos a ver más de 43 atardeceres.
Cada uno en lugares diferentes.

Un día saldremos a caminar bajo la lluvia y sin paraguas;
vamos a juguetear  sobre los charcos que parecen refresco de horchata,
vamos a llegar a casa a prepararnos café o chocolate caliente, 
nos vamos a sentar en la ventana a ver cómo la lluvia se va yendo afuera.

Un día iremos a poner un par de columpios bajo un árbol, y nos sentaremos allí a esperar a que caiga la tarde, mientras nos balanceamos olvidándonos del mundo y sus miserias.

Un día de septiembre, tomaremos los colores que más nos gusten, y haremos nuestra propia bandera, y tendremos nuestra independencia de los afectos, 
nuestra independencia de los apegos emocionales.
Nuestra independencia de la compañía indebida.
Nuestra independencia de la soledad vulgarmente acompañada.

Un día tendremos un octubre con muchos vientos, e iremos a elevar piscuchas, o buscaremos globos que dejaremos escapar con cartas atadas al final, escritas para alegrar a los demás, para alegrar a quien las encuentre.

Un día de octubre usaremos máscaras, solamente para que podamos ser otros, 
quizá para ser las brujas y demonios que llevamos dentro y pedirnos dulces entre nosotros o simplemente salir a espantar niños por la calle.

Un día de noviembre voy a dejarte pintar la casa de azul, de verde, de amarillo, 
del color que querrás (Solo porque noviembre es un mes un poco aburrido)

Un día vamos a llegar por la noche con unas cervezas y cigarros,
y nos vamos a sentar el uno al lado del otro en silencio, porque también habrán días en los que tampoco vamos a querer hablar el uno con el otro.

Un  día voy a esperarte con sopas caseras, aunque a mi casi no me gusten;
pero voy a hacerlas con tal de verte sonreír y sentarme junto a vos mientras las tomás.

Un día quizá la vida sea más amena con nosotros, y nos sonría más seguido.

Un día nos vamos a sentar a escuchar a Bunbury todo el día, 
otro día será Oceransky y Ornelas, quizá Fito.
Pero con coca cola y pizza en mano.

Un día quizás yo, quizá vos, no tengamos ganas de salir de la cama, y solo querramos quedarnos allí  y odiar al mundo y ser misántropos un rato.

Un día pueda que solo necesitemos el abrazo del otro, y que nos preste su hombro para llorar, y se quede en silencio, y no cuestione absolutamente nada.

Un día vamos a estar tan lejos de todo, y probablemente de todos, 
pero siempre me tendrás allí, 
y sé que siempre te tendré allí.

Un día aprenderemos a ponerle punto final a las historias,
dejaremos de creer en las segundas partes;

Un día se nos agotará la fe,
dejaremos de dar segundas oportunidades al mundo.
Un día comenzaremos a darnos una segunda oportunidad a nosotros.

Un día reiremos tanto, hasta llorar.

Un día las cosas ya no van a doler, 
ya no habrá nada que pueda herirnos más,
un día habremos entendido que ya sufrimos lo suficiente y que es momento de comenzar a reír.

Un día quizá se me olvide decirte lo mucho que te quiero, eso jamás va a significar que te haya dejado de querer.

Quizá un día ya no estemos uno al lado del otro,
Un día quizá las cosas no salgan como lo planeamos,
Un día quizá solo nos cansemos de todo, incluso de nosotros mismos,
pero un día, un día las cosas serán diferentes.

¿cuándo? No sé.
Pero si puedo asegurarte que será un día de estos. 


El amor. Recopilación de sucesos.

Recopilación de sucesos en días normales.

Jueves 3:00 am:


La abuela muy perturbada por una pesadilla, comenzó a gritar entre sollozos ahogados mi nombre, salí corriendo de mi cuarto que está junto al de ella pensando que de verdad algo le pasaba, cuando llegué respondió asustada: "Ah? Ah? Estaba soñando cosas feas, ni me acuerdo, pero vení quedate a dormir conmigo te quiero cerca de mi"
(EL AMOR ES ESCUDO CONTRA EL MIEDO)



Viernes 10:00  am:

Una pareja de hermanitos (niño y niña) van por la calle caminando delante de mi hacia la tienda de la vuelta de la casa, llegan y ambos piden una bolsa de guayaba perulera con limón, chile y alguashte la señora de la tienda les dice que solo hay una bolsa. Los dos niños se ven fijamente. El niño le dice a la niñita: "Llevala vos, que a vos te gusta más y yo compro churros, yo te doy churros y vos me das guayaba" 
(EL AMOR COMPARTE Y PIENSA EN EL OTRO)


Viernes 6:00 pm:

Dos señoras muy amigas que van a la iglesia, siempre andan juntas, se sientan en la última fila de sillas pegadas a la pared (por aquello de la columna recta) Al saber una enferma a la otra se para y le dice "Si ya te he aguantado 40 años ni pensés que voy a dejarte si me toca jalarte de las patas para llevarte al médico lo hago y voy a estar con vos en las verdes y maduras"
(EL AMOR ES UN APOYO, REFUGIO EN TODO MOMENTO)


Viernes 9:00 / 11:00  pm:

Se resume en el festejo de un cumpleaños. Y una interminable charla queriendo saber cómo llevo mi vida y qué estoy haciendo, si estoy bien, cómo me siento.

(EL AMOR ESCUCHA, NO JUZGA)


Sábado (hora indefinida) :
Mi sobrinito de 2 años, en su fiesta de cumpleaños, le descubro enamorado de una niña mucho mayor que él 7 u 8 años, mientras les daban panes con pollo a los invitados, ellos sentaditos en una grada, ella se queda sin pan. Mi gordo hermoso se saca el pedazo de pan de la boca, lo pone junto al resto en el plato y se lo da a ella.
(EL AMOR SE MANIFIESTA HASTA EN UN DETALLE MÁS MÍNIMO)


Domingo 8:00 pm:

Aparece en mi casa el ex novio de mi amiga, con un ramo de rosas, preguntándome por ella, queriendo saber si estaba allí, habían terminado su relación de año y medio, (por motivos demasiado extensos para resumir) ella consideraba que él jamás iba a cambiar su forma simplona y poco detallista de ser, él pensaba que ella no aceptaría hablar con él. Ambos hicieron totalmente lo contrario de lo que el otro pensaba.

(EL AMOR RECONOCE SUS ERRORES Y LOS ENMIENDA)


Martes 11:00 am:

Nos enteramos del embarazo de mi amiga.

(EL AMOR TAMBIÉN CRECE, Y TRANSFORMA)


"El amor, es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece, no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad; TODO LO SUFRE, TODO LO CREE, TODO LO ESPERA, TODO LO SOPORTA, EL AMOR NUNCA DEJA DE SER..."

(y aún estando un poco en desacuerdo con Pablo y su carta a los Corintios. Sé, que así es)




Instinto de sobre protección.


La última de mis verdaderas depresiones, fue lo suficientemente devastadora como para preocupar en gran manera a muchos de los que me rodean.

Suelo ser, si bien es cierto; una persona con mucha tendencia al drama, es cierto, pero creo que dejaría de ser yo si no lo hiciera.
Cuando las cosas duelen, a veces no podés evitar ser dramático, tener un poco tus momentos extraños en los que a algunos les dan ganas de abofetearte, mientras que a otros les produces un terrible sentimiento de lástima y compasión.

Pero uno está ocupado en hacerse sentir a sí mismo, miserable, en buscar errores para determinar en qué fue específicamente en lo que falló, en autodestruirse con los recuerdos, en hacer de su vida un total infierno y quisieras que la gente simplemente se quedara en silencio, quisieras que simplemente y sin decir nada te abrazaran y te dejaran llorar en su pecho todo el tiempo que fuese necesario para vos hacerlo.

En una de esas noches en las que yo estaba buscando en qué había fallado, y preguntándome (como usualmente también pasa) qué hay de mal conmigo para que todo aquello a lo que me aferro, a lo que le brindo mi cariño terminara desastrozamente mal, me encontraba llorando en mi cuarto tratando de hacer ese paso estratégico de ahogar el llanto con la almohada.

Creo que mi esfuerzo fue infructuoso porque en un lapso de tiempo tenía a mi abuela tocándome la puerta preguntándome qué estaba pasando conmigo, qué había pasado con mi vida.
Habían transcurrido cuatro días en los que lo único a lo que salía de mi cuarto era a tomar un baño. Volvía a encerrarme a buscar dormir.

Esa noche que ella entró a mi cuarto, se sentó a mis pies, y comenzó a acariciarme a preguntarme entre un poco de sollozo y preocupación qué era lo que me pasaba, qué podía ser tan grave como para hacerme caer en una depresión tan grande que solo me llevaba a querer estar dormida, cuando me preguntaba todo esto y yo no podía hablar o emitir sonido alguno más que el de mi llanto me dijo: "¿Qué puedo hacer para evitarte tanto dolo? ¿Cómo hago para quitarte el sufrimiento del corazón, hija?"

Quizá de un modo inconsciente le dije "¡Hay cosas que por más que quiera, nunca va a poder evitarme!"

Tratamos siempre de proteger a quienes amamos, algunos lo hacen de buena manera, otros tenemos un instinto protector característico en el que parece que el remedio es peor que la enfermedad, generalmente unos somos impulsivos cuando se trata de proteger a aquellos a quienes amamos, que no reparamos en darlo todo con tal de protegerlos.

Cuando vemos que nuestros seres amados van en vuelo directo y sin escala a estrellarse quisiéramos poder tener poderes mágicos para hacer desaparecer esa pared donde sabemos que van a chocar, quisiéramos poder elevarles el vuelo con nuestras manos, y hacerles pasar por encima de la pared y evitar su choque.

Quisiéramos incluso que el dolor que ellos sienten pasara a nuestro corazón con tal de verles reír, con tal de saberles feliz, con tal de evitarles un sufrimiento.

Con el amar (en cualquiera de sus presentaciones) parece venir implícito un instinto de sobre protección.
Es algo que no podés quitar, es algo que viene incluido en las letras pequeñitas que siempre pasamos por alto y sin detenernos a leer.
No podés pedirle a alguien que te ama que no te proteja, no podés pedirle a alguien que dice amar que no busque formas de cómo cuidar y proteger a quien ama.
Incluso no podés decirle que no ponga al ruedo hasta su vida, su alma, su corazón y todo su empeño para cuidar a quien ama.

Pero también es cierto, que algunas veces, por más que amemos a alguien, por más que ese instinto de sobre protección nos lleve a querer evitarle dolores a quienes amamos, por más que queramos evitar que se estrellen contra una pared, no lo vamos a poder hacer.
¿Por qué?
Porque la vida suele ser así, porque a lo mejor todos debemos experimentar caídas propias, dolores propios, sufrimientos propios para hacernos un poco más fuertes, ¡Claro! Unos brazos a los cuales acudir cuando nos sintamos en el limbo nunca están de más.


"La vida es esa que te ofrece una galleta y te sonríe. Luego te quita la galleta, te da una patada y te deja tirado en el suelo, con dolor por el golpe, y sin galleta."
Recuerdo que alguien me lo dijo. Ya no recuerdo quien. Pero acertó.

Experimentar la vida en cuero propio es algo que no le podemos evitar a quienes amamos.

(aunque yo a veces diera todo por poder hacerlo y aunque los que me aman también dieran todo por hacerlo).

La locura es la salida de emergencia.


¿Quién es capaz de juzgar a un loco?
¿Quién se atreve si quiera a decirle que está equivocado?
¿Quién le diría que sus acciones no están de acorde a lo racional?

Difícilmente nos gusta discurrir con un loco. Difícilmente nos atrevemos a juzgar a uno de ellos porque consideramos que el pobre está tan desconectado de su realidad que se ha recreado otra, en la que la lógica, lo racional, lo socialmente aceptable; no tiene cabida alguna, sino que se ha tenido que recurrir a la única salida que (Según el villano enemigo de Batman: "The Joker") encuentra cualquier persona normal que es llevada al borde del colapso. La locura.


Quizá nunca me había detenido a analizar los discursos que este famoso villano hace durante la trama de algunos de sus aparecimientos, siempre me parecía que el Joker era simplemente un malvado más que lo único que buscaba tener era el control del mundo.
Pero no. Él simplemente disfruta de ver arder el mundo, disfruta lo que significaba poder demostrar un punto que para cualquier otra persona "normal" es difícil, improbable,  ilógico, absurdo, ambiguo. 


Pero no me quiero detener a hablar sobre lo retorcido, seductor, majestuoso e incomparable de los discursos del Joker (Y es que a duras penas y llego a dar unos pininos en el campo de los comics y la historia en sí) Pero quiero enfatizar en uno muy característico con el que me he sentido sumamente identificada estos últimos días.

Muy probablemente no haya estado teniendo una actitud muy cuerda para algunos que han llegado a conocerme, me han estado sucediendo un sin fin de cosas (simples consecuencias de mis acciones) que han venido a desequilibrar un tanto mi estado emocional cuando todo marchaba tan bien, que incluso tengo una entrada (bonita) pendiente, en la que escribía sobre lo bien que me iba, pero estuve postergando el escribir por estar ocupada en en disfrutar lo bonito que iba todo.


Alguien me dijo recientemente "Tenés una forma bien estúpida de autodestruirte" Muy atinada y certera afirmación. 

Sin embargo aunque no difiero totalmente de la afirmación anterior sobre mi persona, podría decir que el discurso que el Joker hace cuando tiene secuestrado al teniente Gordon en el comic "The Killing Joke" es quizá el único de mis escudos en estos momentos.
No quiero decir con esto que estoy recurriendo a una (muy bien planteada) justificación, solamente y aunque a algunos pueda parecerles risible estoy haciendo una pequeña amalgama; tomando como base lo que Joker le decía al teniente mientras le daba un paseo queriendo sacarlo del mundo tan monótono, aburrido y real para llevarlo a uno donde la lógica y lo racional no tienen entrada.

En ese paseo, el Joker le regala al teniente Gordon el mejor de los discursos que haya podido yo leer, una exquisitez incomparable (y muy adaptable) que aunque incita a adentrarnos en la locura está llena de tanta razón...


Hay ciertas frases del discurso que no dejan de darme vuelta en la mente, quizá porque las he sentido tan parte de mi estos últimos días:


"Estás haciendo lo que cualquier hombre cuerdo en tus terribles circunstancias haría. Te estás volviendo loco."
"...Los recuerdos pueden ser viles, repulsivos, pequeños brutos como los niños, supongo ¿Pero podemos vivir sin ellos?
Los recuerdos es sobre lo que nuestra razón está basada. Si no podemos enfrentarlos, negamos la razón misma... Pero,no estamos por contrato, atados a la racionalidad. ¡No hay una cláusula de cordura."

"Cuando te encuentres trabado en un desagradable tren del pensamiento, dirigiéndose a lugares en tu pasado donde el gritar es inaguantable. Recuerda que siempre hay locura. 

¡LA LOCURA ES LA SALIDA DE EMERGENCIA!"
Mis últimas acciones a lo mejor no han sido las más cuerdas las más racionales, y en lugar de detenerme a llorar las tragedias, algunas de ellas ocasionadas por mi ferviente deseo y amor por la autodestrucción y el autosabotaje, decidí reírme de ellas. Decidí aislarme en lo absurdo, en lo ilógico en lo irracional.
Quizá estoy volviéndome un poco loca. Los recuerdos están manifestándose como niños mal portados y no estoy obligada a ser racional. En el contrato de mi vida no venía una cláusula que me ate a la cordura.

Y como bien lo decía el Joker para casi cerrar su discurso 


"Todo lo que toma es un mal día para reducir al hombre vivo más cuerdo, a la locura."

He tenido muy malos días. Pero siempre me queda un refugio en un poco de locura.

Nota realmente necesaria: ¡Muchísimas gracias a mi maestro por excelencia! Soy una buena aprendiz y estudiante que hace sus tareas.