Cría cuervos...


Soy persona que siempre procura estar en constante aprendizaje, algunas veces autodidáctico, muchas otras a través del empirismo, la observación, la imitación, el modelaje, etc.

Por absurdo que parezca algunas veces, todo en esta vida es aprendido. 
Aprendemos a amar, porque en casa nos amaron primero, porque recibimos afecto, en ese sentido; aprendemos a amar AMANDO.

Aprendemos a caminar, CAMINANDO.(Y cayéndonos)
Aprendemos a leer, LEYENDO.
Aprendemos a andar en bicicleta CAYÉNDONOS (Y dándonos contra el poste y contra el suelo)
Aprendemos a bailar BAILANDO.
Aprendemos a ODIAR, no odiando, sino mediante el hastío, mediante el agotamiento, mediante los absurdos, mediante la traición.

Pero para todo esto, se necesita un guía, un maestro que nos enseñe o más bien que nos inicie en ello.

Pues hay ciertas actitudes que también son aprendidas, el filósofo Rousseau manifestaba en una de sus teorías que "El hombre es bueno por naturaleza" siendo así, que para él es el medio quien corrompe al ser humano, lo hace vil y malo, va minando los sentimientos, y agrandando el ego y el orgullo.

Pues, como hasta ser malo es aprendido, hay quienes te van enseñando en el camino que también podés ser quien daña, que también podés ser quien lastima y que hiere con las palabras, que gesticula perfectamente bien cada insulto, que le da el tiempo necesario a la palabra dolorosa y la aplica en el momento en el que sabe va a dañar más. 
El veneno para que mate se da en pequeñas dosis, si su objetivo es que siempre se le recuerde.


Lo malo de  ser un experto en la crianza de cuervos, es que tenés que estar sabedor que estos no están en la obligación de rendirte honores, ¡Soy un cuervo! y lo único que me has enseñado es a sacar los ojos sin importar a quien. Eso se te incluye.
Que muchas veces algunos guardemos silencio ante un dolor, no significa que estamos asimilando las cosas, significa que estamos evaluando cada movimiento, cada palabra, cada acción que quien nos lastimó ejecutó para descubrir cómo la hizo, guardarla en nuestras mentes y posteriormente aplicarla, si es aplicada a la misma persona enhorabuena.
El riesgo que corremos con ser cuervos es que terminamos sacándole los ojos a quien solo se acerca por curiosidad a nosotros, que solo se acerca a contemplarnos, el problema es que no podés perder tu naturaleza de cuervo. 

Aprender a lastimar a otros, aprender a herirlos con acciones, con palabras, aprender a usar el sarcasmo en el momento apropiado, aprender a ser frío, a ser tosco, cortante, ¡Vamos! Valeverguista, como comúnmente se le llama en mi pueblo, es algo totalmente adquirido. 

Cuando pensemos en hacer algo contra alguien, tomemos en cuenta que muy probablemente estemos criando un cuervo, de un momento a otro la historia puede darse vuelta y ese ya no será más un cuervo pasivo sino que se de vuelta y nos saque los ojos, el alma, la vida.

¡Cría cuervos, y te sacarán los ojos!

DEDICADAS.


En una ocasión le dije a alguien: "Vos, sos mi ángel para un final" Creo que todavía no lo ha logrado comprender.
Creo que cuando se lo dije yo tampoco alcancé a comprender lo que significaba en mi vida, lo que significaba que yo le atribuyera esa canción, que significaba que para mi fuera mi "ángel para un final"

¡Ay Silvio, Silvio! Vos y tus canciones que me marcan tanto principalmente al asociarlas a las personas que me rodean.

La mayoría de los que han buscado ver la perspectiva o más bien que han querido de analizar, lo que trata de decir Don Silvio con la letra de esta increíble canción coinciden en que se trata de ese silencio que aparece cuando una relación llega a su fin.

Para mi, es diferente, mi ángel para un final significó si bien es cierto, un final, pero también un nuevo comienzo, una bienvenida a algo que sin duda alguna ha sido muchísimo mejor, un ángel para un final que me llenó de alegría, de paz que no dejó lugar a la tristeza.

Pero en algún lado de mi, se que ese ángel MI ángel para un final, tan diferente, tan distinto, no durará un para siempre, pero será un "por mucho tiempo"

"Y hubo tal silencio el día que nos tocaba olvidar, que de tal suerte yo todavía, no terminé de callar"




"Ahora comprendo cual era el ángel que entre nosotros pasó, 
era el más terrible, el implacable, el más feroz, 
ahora comprendo en total este silencio mortal, 
ángel que pasa, besa y te abraza ángel para un final"


Sos ese silencio que aparece entre dos.
Sos ese ángel que les roba la voz.
Sos ese encuentro casual.
Sos esa incertidumbre que se teje en el azar.
Sos ese pacto con el dolor.
Sos ese ángel que se hace leyenda y se convierte en amor.

Sos mi ángel para un final.

¡Que bonito es lo bonito!


Para empezar debo decir que este día no comenzó del todo tan bonito, vengo con una amargura inevitable y unas ganas ENORMES de untar de miel a todo mundo y sentarlo en un hormiguero de esas hormigas coloradas y no quitarlas de ahí hasta que su dolor sea tal, que alivie la cólera que me han provocado.
Yo, sin duda alguna, no soy un remanso de paz, mucho menos una persona que emana dulzura, soy todo lo contrario, y mi carácter bélico y explosivo no es una novedad para los que me rodean.
De las muchas cosas que logran colmarme la poca paciencia que papa Chuz me dio está la gente parásita, la gente huevona, atenida, y no por falta de capacidad; como ya lo he mencionado en otro post, sino simplemente por falta de iniciativa o nada más por pura comodidad.
En un intento de responsabilidad de mi parte procuré cumplir con un trabajo unversitario individual, y me había propuesto no compartir con absolutamente NADIE la información. 1- Porque siempre soy yo quien se las da; 2-Porque estaba en acceso fácil para cualquiera, bastaba tener ganas de buscarla; 3- Porque sí, SOY ACADÉMICAMENTE EGOÍSTA Y COMPETITIVA. Y, 4- Porque estaba fúrica con todas mis compañeras.
En resumen, decidí no pasarles el link con la información para el trabajo. El resultado de tal decisión, insomnio pensando y justificado mis acciones, pesadillas donde ellas me culpaban de sus malos resultados en la Universidad, ojeras, dolor de estómago, entre otras cositas pasajeras.
No bastándole eso al karma o quizá al mismo Jesusito bendito, me hizo pagar durante todo el día mis malos pensamientos y mi mala saña contra mi prójimo.

A mi, que nunca se me da eso de las labores hogareñas, se les ocurre en casa,  ponerme a lavar ropa, y comenzar a tenderla para que se terminara de secar, pues; ¿qué creen? (pregunta como si a alguien le importara leer este blog) Ajá! Calló un tormentón, el diluvio pues! Resultado: La ropa APESTA. ¡Ahhhh! Por si eso fuera poco agárrese:

Si alguno ha tenido el privilegio de abordar el transporte público en este país que risiblemente se llama El Salvador, sabrá que gracias al cielo una de señorita (JAJAJA CLICHÉ) no se baja con un embarazo al estilo de la escupida de Hunahpú e Ixbalanqué de esos armatostes del infierno que van más llenos que mercado en día de pago de quincena. Pues que se le ocurre a mi ex tutora mandarme a pedir desde hace dos semanas material didáctico para ambientación de aula, móviles, cubo higiénico, láminas ilustradas, carteles, etc. Puro papel y papel, pues luego del tremendo tormentón que calló, me dispuse a salir como si fuera yo María tanates, con el material, iba casi corriendo porque ya me había tomado la tarde y pues cuando se trata de cuestiones de trabajo procuro ser puntual, pues me situé en la parada de buses, a esperar yo cual damita victoriana mi avión. Al mendigo bus se le ocurrió pasar casi CASI a la media hora y venía más lleno de lo que seguramente estará el infierno el día del juicio final, pero vi el reloj, y no podía darme el lujo de esperar otro. 

Me subí,  yo, chaparra, con una bolsa de material que sobrepasaba mi estatura, con una cartera en el hombro izquierdo que pesaba aproximadamente 20 libras con otros materiales extra, con mi reconocida botellita con agua, muy fashion ante todo, porque antes muerta que sencilla, pues que me subo, y el tipo desgraciado que casi arranca incluso antes que terminara de pagarle mi pasaje. Animal - pensé- 
Y como aquello iba re topado, con una recién extinta lluvia, ventanas cerradas, a penas y alcanzaba a agarrarme de algún tubo o asiento, y todos TODOS los caballeros que abordaban el bus, cómodamente sentados mientras veían mi humanidad tambalearse en esa babosada! 
Luego el típico idiota que busca pasarte topando sus pobrezas, porque si a tamaños vamos he visto unas monstruosas, no como esos arrocitos que presumen los que se te intentan topar, y el señor motorolo  que constantemente decía "Vaya allí en medio hay lugar todavía, tópense" luego pegó un frenón que me botó la mollera, y cuando casi me caigo que me alcanza a agarrar una señora, y se dignó una alma caritativa, no a cederme su lugar, sino a decirme: "Le ayudo con sus cosas"  Y pues ni modo, era preferible eso a salir rebotando en medio de toda la gente haciendo equilibrio en medio del bus.
Cuando ya estaba a punto de bajarme que toco el timbre y busco hacerme lugar en medio de ese tumulto de gente ya cuando estaba cerca ¿Qué creen? Ajá! El motorolo arrancó. Y me bajé casi dos paradas de buses después de la que debía. 

Por lo demás entregué el material, me pagaron, y yo asumí que todo ese infierno, que por lo general hubiese podido pasar cualquier día, pero no fue cualquier día, fue hoy, muy probablemente fui yo misma que con mis pensamientos comencé a atraer todo eso malo autocastigándome por el mal accionar que intenté tener con mis compañeras de universidad! 
Pero si el universo conspiró en mi contra ¡Oh Coelho! Sálvame! lo hizo muy bien. Sufrí más que nunca por todas esas cosas que me pasaron hoy.

Luego ya al haber terminado ese infierno casi llegando a las cinco de la tarde fui testigo del más bello atardecer, luego de una tarde gris, lluviosa, y endemoniada para mi. Un atardecer que decía:

Un atardecer que tenía todos TODITOS los colores que a mi me encantan! Como este sorbete...




Y al final de un mal día! Y al final descubrir que aun hay un ápice de bondad en mi, de conciencia, que un poquito un poquistillito  va desvaneciéndose mi egoísmo y ya me afecta y pienso más en los demás aunque quizá no se merezcan mi bondad, pero al final me queda la tranquilidad y la paz en el corazón de saber que al menos hice algo bien. 

¡Que bonito es lo bonito! ¿No?


¡Perdámonos un rato!


Recuerdo que fue un sueño extraño, era de día, yo caminaba por una carretera no recuerdo bien cuál pero iba sola con un libro café bajo el brazo adornado con una elegante chonga anaranjada, muy grande y muy pomposa.

Caminaba y caminaba, la carretera estaba desierta llevaba tanto tiempo caminando y mentalmente había hecho un juego de apuestas conmigo misma, me decía "Te apuesto Jeniffer a que pasan 2 carros rojos hacia arriba" Y yo misma me contradecía "Te apuesto a que serán negros" pero ninguno pasó, así que ninguna de mis "yo" ganó la apuesta; no parecía cansada, lo que parecía era buscar un lugar específico en la carretera, hasta que justo al lado del camino vi un hermoso árbol de fuego con sus tonalidades rojo-naranja y sus pocas hojitas verdes, allí ofreciéndome su sombra justo para sentarme a leer el libro que llevaba.

Me quedé absorta viendo el enorme árbol de fuego, viendo como armonizaba tan perfectamente con el cielo clarito, con el sol radiante y con la carretera desierta.

Me senté, quité la chonga anaranjada del libro, amarré la chonga al árbol de fuego porque dije que la vista de él era el regalo perfecto y me dispuse a abrir el libro, leí la pasta que decía "¡Perdámonos un rato!"  abrí, y en su primera página estaba citado Augusto Monterroso con su cuento larguísimo del dinosaurio.

"Y cuando despertó el dinosaurio todavía estaba allí" fin. Decía la primera página. Y justo cuando estaba decidida a seguir leyendo  ¡Zaz! me desperté.

Jamás he vuelto a soñar con árboles de fuego, ni entiendo aun la relación de ese bellísimo árbol con los cuentos de Monterroso, lo cierto es que desde entonces me gusta salir a perderme un rato, me gusta alejarme de todo y de todos me gusta salir a olvidarme de todo incluso de mi, solo me gusta salir y a buscar árboles de fuego y perderme en su armonioso juego de colores, y en como combinan perfectamente con cualquier color que se le ocurra poner al clima tal como lo hice en el sueño.

Quizá el sueño fue invitación a perderme de vez en cuando. 





(Bellísimos)

Bitácora musical de un jueves de playa.


Tengo cosas que contarte. Dijo. Paso por vos a las 11 y vamos a almorzar a la playa. Sentenció.

Muchas de las veces que salgo con Julio Roberto es así, no se puede estar preparado cuando se tiene a alguien como él  cerca, nunca sabés si sus "llego en cinco minutos" se harán media hora o si realmente serán cinco minutos. 
No podés tener la certeza de en qué momento va a aparecer por la casa, películas en mano (o memoria USB) una bolsa de pocor, o nachos diana con un dip  y con una bolsada de pan dulce para el café de las cuatro y para quedar bien con mi mamá.

No podés saber en qué momento va a desaparecer por semanas enteras porque su trabajo lo consume y va a aparecer a las 2:30 de la madrugada dejándote llamadas perdidas simplemente porque tiene insomnio y no quiere sentirse solo.

Suele gustarle desperdiciar gasolina, cuando las penas lo agobian, cuando tiene demasiados nudos en la garganta, aparece y dice "Vamos a gastar gasolina porque hay mucho que sacar"

Y así fue hoy, su llamada suele ser tempranera porque tiene la pésima maña de madrugar, a las 4:30 ya está puesto en pie, sin importar que tenga que ir a trabajar o no.  Llamó a las 6:30 am y así pasó el día esperando a que dieran las 11. 

No voy a escribir de todas las cosas que hablamos (hoy no) simplemente quise hacer una reseña de  las canciones más trascendentales  que nos acompañaron en el recorrido hasta el lugar que tantos años nos ha visto  vaciar el alma frente al mar. Fueron demasiadas pero van las más significativas.

Metalío, "El viejo pescador" Buen lugar. Siempre se queda con algo mío cada vez que voy.

11: 00 am. Salida de Santa Ana

(Pedrito coreado a todo pulmón por el par de vagos)


(porque eso debemos aprender) 


( Es que Azanar no nos deja)



( NOS ENCANTA  Esta canción ni nos gusta


2:00pm llegada al viejo pescador: 

(Muuuuyyy adecuada, LO MÁXIMO)

(BUENÍSIMA! coreada solo por mi)

(Porque NADA se compara con pink floyd en chill out)

(esta no necesita explicación)


4:00 pm salida Metalío

(porque no hay lugar o momento específico para que esta canción NO suene)



(Sinvergüenzas ¿nosotros? JAMÁS)


 (Insisto, la sinverguenzura no es nuestra)

(Vamos que no es nuestra dije)



Llegada a Santa Ana 6:00 pm

(No, no pregunte)


(Estas son las canciones que mejor ni pregunten)


(Es que ajá, esta era el centro de la historia no contada)


(Y sí, cerramos con esta)


Y ESTA QUE FUE EL COLMO DE LOS COLMOS (por eso en mayúsculas y subrayado)







Y ya, ese fue mi día musical, playero de hoy.

De más está decir, que mis días en compañía de Julio Roberto siempre son geniales, siempre aprendo algo nuevo, siempre saco historias, dolores, rencores deshago nudos en la garganta, me la paso genial, canto como loca y por supuesto, siempre hay comida, risas, chistes y amistad.

Ojalá la haya pasado tan bien como yo. 










TENÉS QUE SABER...



Tenés que saber, que una herida no siempre tiene que doler. Sanan.

Tenés que saber que tu sonrisa no está desafinada. Solo mal atornillada.

Tenés que saber que muchas veces hay que obligar al corazón a quererse  un poquito, incluso por encima de su necedad.

Tenés que saber que las caricias no siempre dejan sabor amargo.

Tenés que saber que hay besos sin fingimiento.

Tenés que saber que por mas arruinado que esté un reloj al menos una vez en el día da la hora correcta.

Tenés que saber que sos canción, eso se desborda en los acordes de tus manos.

Tenés que saber que sos poema, lo dice cada uno de tus Versos.

Tenés que saber que siempre amanece como al principio.

Tenés que saber que ver 43 atardeceres puede ser tan diferente al sentimiento que invadía al principito.

Tenés que saber que quien domestica no lastima.

Tenés que saber que muchas veces entregamos el corazón a quien no lo quiere.

Tenés que saber que se puede desdibujar la tristeza.

Tenés que saber que hay quien puede colorearte la sonrisa.

Tenés que saber que podés ser carga ligera y no pesada maleta.

Tenés que saber que a veces es bueno empapar en alegría el alma.

Tenés que saber que hay silencios haciendo stand by para ser rotos con un beso furtivo, un beso robado.

Tenés que saber que hay quienes llegan no para ser quimera, sino para ser eternidad.

Tenés que saber que hay quienes son equilibrio perfecto entre huracán y tempestad o mar en calma y serenidad.

Tenés que saber que hay dolores que habitan en la memoria porque uno lo permite.

Tenés que saber que la vocación de masoquista termina minando tanto y haciendo añicos el corazón.

Tenés que saber que a veces las cosas no son lo que parecen.

Tenés que saber que hay quien intenta ver más allá de lo que dice tu boca.

Tenés que saber que siempre hay quien quiera usar tu mirada  como el mejor de  los espejos.

Tenés que saber que si se toca el cabello consecutivamente, no es coqueteo, es nerviosismo.

Tenés que saber que si habla rápido, no es nerviosismo, es ganas de darte un beso.

Tenés que saber que siempre hay quien quiera correr a abrazarte. Yo, por ejemplo.

Tenés que saber se valora más una acción que una palabra.

Tenés que saber que por encima de las dudas no hay nada más sincero que una mirada.

Tenés que saber que hay quienes llegan a ser la persona de todos tus "nunca"

Tenés que saber que no todo mundo busca vela y no ancla.

Tenés que saber que hace tiempo se dejó de buscar perfección.

Tenés que saber que está de moda leer el cuerpo en método Braille.

Tenés que saber que irónicamente resulta ser más fácil desnudar el cuerpo que desnudar el alma.

Tenés que saber, que con el alma rota aun se puede provocar en otro una sonrisa de complicidad.

Tenés que saber que ya no se buscan descocidos, la mayoría ya estamos demasiado rotos.

Tenés que saber, que el tiempo ha cambiado, eso dicen, eso pulula por ahí.

Tenés que saber que el corazón se cansa, de ser puesto a todo o nada.

Tenés que saber que dar de más no significa que siempre vas a recibir de menos.

Tenés que saber que la química ya no está de moda, hoy está "in" hacer explosión a primer mirada.

Tenés que saber que por muy buena compañía que sea, la soledad termina siendo mala consejera.

Tenés que saber que tu alegría es por mucho, mejor que cualquier otra medicina para cualquier mal.

Tenés que saber que no sos gris, sos técnicolor.

Tenés que saber que más de un recuerdo bonito lleva tu nombre.

Tenés que saber que más de un silencio ansioso por ser roto lleva tu otro nombre. El que me gusta. 

Tenés que saber que daría lo que fuera por cambiar lugar cuando estás triste.

Tenés que saber que daría cualquier cosa por alegrarte el día, la noche, la vida.

Tenés que saber que quizá no solo soy yo quien quisiera esto y más para vos.


Tenés que saber que hay cosas que jamás podrás saber con certeza.

Ni esto. 

MIEDOS CONYUGALES



Trataré por mucho que me cueste, de ser breve, de ir directo al grano.

Se supone que soy una persona adulta, con cierto grado de madurez adquirido, esto no significa que sea una persona exenta de miedos.
Tanto que soy un racimo de ellos. Pero quiero referirme en este post a los miedos conyugales en particular.

No creo en la institución matrimonial, ¿Por qué? Asumo que es culpa de algún trauma de la infancia generado por culpa de mis padres, todo el fracaso que sentimentalmente suelo ser se lo atribuyo principalmente a ellos.

Ahora sí al grano.

Uno de mis más grandes temores es pensar que voy a tener que compartir la vida MI VIDA al lado de una persona para siempre o como suele decirse "hasta que la muerte(o la otra) los separe" y más allá de compartir una vida con una persona, mi mayor miedo radica en ese momento tan sagrado que es dormir.

Sí, dormir!!!! No me imagino acostándome todos los días al lado de una persona, y sabiendo que va a estar allí cada amanecer, que su aliento va a despertarme a diario, que probablemente quiera usurpar mi lado de la cama. ¿Mi lado de la cama? Por Dios!! Yo no tengo un lado de la cama.

Soy una persona que duerme formando el cuatro, es decir; independientemente de si duermo boca abajo, o hacia arriba,  tengo la particularidad de que dejo extendida una pierna, mientras encojo la otra llevando el pie justo al nivel de la rodilla de la otra pierna, formando un cuatro, 
puedo dormir de cualquier lado de la cama, pero principalmente lo hago  en medio de ella,  algunas veces me da por meter las manos debajo de las almohadas que tengo en la cama, y soy altamente intolerante a tener a alguien junto a mi.

La mayoría de veces que me ha tocado quedarme a dormir en casa de mis amigas, compañeros  de la universidad, familiares, etc, y alguien más se ha quedado en la misma cama que yo, nunca logro conciliar el sueño, por diferentes motivos.

Las personas que conozco dicen que dormir al lado de la personas que querés es experiencia sublime, yo la verdad tengo PAVOR de enfrentarme a ese momento. 

Mi cama suele ser tan sagrada, y mi momento de dormir resultame tan placentero que no imagino compartirlo con nadie más. 
Atribuyo que todo esto se debe a que mis padres nunca les gustó que yo durmiera con ellos, incluso en noches de tormenta, las cuales siempre me han dado miedo, y yo buscaba el cuarto de ellos, en la madrugada siempre me llevaban a mi cama, cuando alguno de mis primos/as llegaba a dormir conmigo, siempre amanecía en el suelo, con mi cobija y mi almohada, porque la idea de tener a alguien más junto a mi se me hace un tanto repulsiva.

El hecho simple de ponerme a pensar en lo asfixiante que podría ser que alguien quiera abrazarme, tal cual peluche en las noches me produce urticaria.

Mi poca, casi nula experiencia relacional, no me ha permitido tener ese momento de compartir la cama con alguien, puede que muchos ya la hayan tenido, e incluso la hayan disfrutado al máximo. 
Yo siendo realmente sincera, le he huido a esa experiencia, porque para mi el dormir es tan sagrado y debiera ser igualmente respetado como un momento de neta individualidad.
Jamás he amanecido en una cama con alguna persona que haya sido mi pareja, jamás he dormido al lado de una persona que haya sido mi pareja, porque si me dan a elegir prefiero siempre amanecer en mi cama, SOLA.
Y si se trataba de quedarme a dormir pues que me buscaran un cuarto donde dormir sola, y si en dado caso eso no se podía entonces había que buscar manera de dormir lo menos posible haciendo la plática, hasta que de verdad el sueño fuera más grande que el miedo, y quedarme rotundamente privada.

Lo risible es que logro compartir cama con amigos, amigas, obviamente el tiempo de sueño es realmente corto porque insisto en el hecho de que no me gusta sentir a nadie cerca de mi, menos que se le ocurra abrazarme o algo.

Pero a lo que quiero llegar, es que no se como haré si es que una convivencia conyugal se me cruza por la vida, y me toque compartir por mucho tiempo mi cama con esa persona, que por más especial que sea seguramente va terminar generándome un conflicto más grande que la tercer guerra mundial.

Porque no me imagino, no me veo compartiendo mi cama con una persona.

No me imagino durmiendo asfixiantemente abrazada al lado de alguien.

No me imagino que alguien estará con su aliento cada mañana junto a mi.

No me imagino sentir cada noche que alguien está usurpando el lado de la cama que YO voy a querer ocupar independientemente de cual sea.

No me imagino modificando mi manera de dormir en cuatro simplemente porque a mi corazón se le ocurrió meterse en una convivencia diaria así.

No me imagino que hay alguien con quien me toque compartir MI COLCHITA! MI SÁBANA! MI ALMOHADA!!!


Y sí, muy probablemente mi problema sea más psicológico y se trate un tanto de mero egoísmo e individualidad.
Pero así soy. 

Es lo que hay. Y ya. 







Simplemente.. BENEDETTI.



Por diversos motivos me gusta tanto este poema. Tantos que mencionarlos quizá merecería una entrada especial. 

Cada verso, cada palabra escrita en este maravilloso poema tiene un recuerdo. 

TE QUIERO

Tus manos son mi caricia, 
mis acordes cotidianos, 
te quiero porque tus manos 
trabajan por la justicia;

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo 
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada 
que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía.

Y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo,
porque sos pueblo te quiero.

Y porque amor no es aureola, 
ni cándida moraleja
y porque somos pareja 
que sabe que no está sola

Te quiero en mi paraíso 
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo 
somos mucho más que dos.






Y estamos claros que escuchar un poema tan bello como este también merece reconocimiento 







No hay nada mas que decir, Benedetti es Benedetti...