Soy persona que siempre procura estar en constante aprendizaje, algunas veces autodidáctico, muchas otras a través del empirismo, la observación, la imitación, el modelaje, etc.
Por absurdo que parezca algunas veces, todo en esta vida es aprendido.
Aprendemos a amar, porque en casa nos amaron primero, porque recibimos afecto, en ese sentido; aprendemos a amar AMANDO.
Aprendemos a caminar, CAMINANDO.(Y cayéndonos)
Aprendemos a leer, LEYENDO.
Aprendemos a andar en bicicleta CAYÉNDONOS (Y dándonos contra el poste y contra el suelo)
Aprendemos a bailar BAILANDO.
Aprendemos a ODIAR, no odiando, sino mediante el hastío, mediante el agotamiento, mediante los absurdos, mediante la traición.
Pero para todo esto, se necesita un guía, un maestro que nos enseñe o más bien que nos inicie en ello.
Pues hay ciertas actitudes que también son aprendidas, el filósofo Rousseau manifestaba en una de sus teorías que "El hombre es bueno por naturaleza" siendo así, que para él es el medio quien corrompe al ser humano, lo hace vil y malo, va minando los sentimientos, y agrandando el ego y el orgullo.
Pues, como hasta ser malo es aprendido, hay quienes te van enseñando en el camino que también podés ser quien daña, que también podés ser quien lastima y que hiere con las palabras, que gesticula perfectamente bien cada insulto, que le da el tiempo necesario a la palabra dolorosa y la aplica en el momento en el que sabe va a dañar más.
El veneno para que mate se da en pequeñas dosis, si su objetivo es que siempre se le recuerde.
Lo malo de ser un experto en la crianza de cuervos, es que tenés que estar sabedor que estos no están en la obligación de rendirte honores, ¡Soy un cuervo! y lo único que me has enseñado es a sacar los ojos sin importar a quien. Eso se te incluye.
Que muchas veces algunos guardemos silencio ante un dolor, no significa que estamos asimilando las cosas, significa que estamos evaluando cada movimiento, cada palabra, cada acción que quien nos lastimó ejecutó para descubrir cómo la hizo, guardarla en nuestras mentes y posteriormente aplicarla, si es aplicada a la misma persona enhorabuena.
El riesgo que corremos con ser cuervos es que terminamos sacándole los ojos a quien solo se acerca por curiosidad a nosotros, que solo se acerca a contemplarnos, el problema es que no podés perder tu naturaleza de cuervo.
Aprender a lastimar a otros, aprender a herirlos con acciones, con palabras, aprender a usar el sarcasmo en el momento apropiado, aprender a ser frío, a ser tosco, cortante, ¡Vamos! Valeverguista, como comúnmente se le llama en mi pueblo, es algo totalmente adquirido.
Cuando pensemos en hacer algo contra alguien, tomemos en cuenta que muy probablemente estemos criando un cuervo, de un momento a otro la historia puede darse vuelta y ese ya no será más un cuervo pasivo sino que se de vuelta y nos saque los ojos, el alma, la vida.
¡Cría cuervos, y te sacarán los ojos!
¡Cría cuervos, y te sacarán los ojos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario