¡Nos ha salido caprichosa la #18!


Todo estaba listo. 
Habíamos pasado a la final sin mayor dificultad. 
Los ánimos estaban hasta arriba, las ansias no dejaban dormir la noche previa a la final, comenzar a recordar cuándo fue la última vez que el equipo alzó una copa que lo coronaba como campeón, recordar lo afónica que quedé por gritar como loca en el estadio. 
Recordar como salté de emoción, como venía cantando en el carro de vuelta.
Fue la primera vez que me salí de la ventana toda la carretera desde el monumental estadio Cuscatlan hasta Santa Ana.

Recordar todos esos momentos y pensar en revivirlos de nuevo.

Domingo, te levantás y en toda la ciudad se respira un ánimo diferente, toda la ciudad viste de rojo, esperando que el tigre salga campeón. 
Vas por la calle y la gente va con su camiseta puesta, algunos a las famosas excursiones que saca la Turba Roja. 
Otros que aunque no pueden ir al estadio, apoyan vistiendo de rojo desde tempranas horas.

La gente sonríe, la gente parece tener esperanza en el equipo, te saludan efusivamente al verte con camiseta roja puesta, te sonríen, son amables. Cosas que el fútbol hace.

Salir rumbo al "Cusca" camiseta puesta, gorra lista, una galleta medio escondida por aquello del hambre dentro del estadio, el DUI por si pasaba algo y el famoso "Dios no lo quiera me tengan que identificar" y el dinero distribuido en las bolsas del pantalón por aquello de cualquier robo. 
Encontrarte por la carretera vehículos con todos adentro vestidos con la camiseta del ROJO. Saber que todos iban hacia el mismo lugar y con el corazón latiendo a mil.

La llegada al estadio y encontrar por todos lados montones de gentes vestidas con la camiseta de FAS, aproximarte al estadio y escuchar a los tigrillos cantar mientras esperaban por un plato de carne asada.

Lo típico: "A 7 pesos ya sacada vee!" "Sin hacer fila por un dólar más" "Le tengo soles, soles le tengo miree" "Tribunas y sombra, tribunas y sombra ya sacadas"  "Le hacemos la bandera de su equipo por dos coras mamasita, venga"
Mientras tu corazón va latiendo más y más rápido y pareciera que la gente te hace esperar con premeditación alevosía.


Me doy cuenta que compré la entrada y mi amiga y yo vamos a entrar a otra localidad, no a Vietnam.
Me aflijo por que siento que va a quedarme la entrada. 

De pronto un grito me salva la vida: ¡Compro entradas, compro entradas!
Hago el intento de silbar. Fallido. Hago uso del grito de niña educada: !HEY MAITRO VENGA! Jajajajaja!  
Te la compro en cinco. Me dijo. ¡No Jodás! Si la vas a vender en siete.Dame los seis que pagué por ella, socala. Le respondí como la niña educada que soy. 

Hice el trato y ya me quedé más tranquila.
Todo mundo parecía entrar mientras yo seguía en la espera agonizante teniendo la certeza de estarme perdiendo de todo. Al final llegó mi amiga y casi corremos a taquilla.

Llegar a taquilla: "Lo siento ya no hay para sombra" Sentir que me da el soponcio. De nuevo otro grito me devuelve la vida "Tres preferentes le tengo ve" 
¿Cuánto por los tres? Preguntó mi amiga. A 12 cada uno los llevo. Le respondió el vendedor.
¡Le doy 35 por los tres! Le dijo ella. Tome pues. Le dijo el vendedor. ¡Estamos dentro!

Ir por todo sol preferente esperando encontrar un lugar donde sentarnos, no podíamos huir del sol. Estaba en todos lados, ver el estadio cuscatlan TOTALMENTE ROJO y sentirte tan pequeñita con tu camiseta puesta.
Obviar el protocolo futbolero en la cancha nada más por ansiedad.

Escuchar el silbato inicial. Y comenzar a decir en la mente "Dios ayuda al ROJO"
Primeros escasos minutos y un mega tiro del viejo Reyes que hace que te parés y el grito de "GOL" te quede atorado en la garganta.  ¡Maldito poste!
Comenzar a cantar y a alentar con a ritmo de la Turba Roja. Aplaudir y gritar con sentimiento tal que no sentís que desgarrás la voz.
Sentir que el sol te quema. ¡Ah! bendita sea la gorra vieja que encontré en el fondo del closet. Cómo me salvó.

Trascurrieron los minutos. Seguíamos cero a cero. Pero el equipo asomaba ganas de gol. Mayor dominio en cancha. El arbitraje una basura, yo solo deseaba que a Joel Aguilar Chicas le diera un su curso en ese momento, estaba pitando completamente mal. Con notable favoritismo.

Muero de sed. 
La estafa dentro del estadio de pagar tres dólares por una botella con agua. Ni madres! Pensé. 
El acompañante de mi amiga fue por un dólar de bolsas con agua entre que las usábamos para echar en la grada y no sentir tan caliente e ir tomando poquitos por aquello de mantener hidratada la garganta para gritar en el momento correcto.

¡Hey paletas! Escuché gritar a mi amiga. Pedir una de coco solo porque algo necesitaba mascar. En medio de euforia, cantos, una paleta de coco, una bolsa con agua, dulcitos. Se nos fue el primer tiempo.

Comienza el segundo tiempo. Seguimos con los ánimos puestos. Me disgusta un cambio realizado. De la Pava LACA. Pensé para mi misma. 
Parece que FAS se está rebuscando, parece que Metapan también hacía lo mismo. 
Pasados casi 39 minutos del segundo tiempo con mi amiga decimos: "Puchica queremos gol" Y Caro enfatiza "En el minuto 85" pasan unos minutos y justo en el minuto 85 gol de Metapan. Vuelvo a ver a Carito y le digo "Pero tenía que ser nuestro el gol"
Los pocos aficionados caleros parecieron revivir, mientras el resto del estadio pareció morir lentamente.

Ya habíamos notado el espacio que dejaba la defensa. Yo pensé ¡MALDITO TAMACAS!¡MALDITO DE LA PAVA! ¿Cómo carajos dejaron solo al Motor Contreras?

No sé qué cara puse. El ánimo del Cuscatlan completo se vino abajo. Puteadas por doquier.
Mientras yo no sé qué cara seguía teniendo. Todo estaba perdido. Metapan iba a reventar el balón a como diera lugar.

La afición de FAS comenzó a cantar más fuerte, pero todos teníamos el corazón quebrado. Sabíamos que no había más qué hacer.
La Turba seguía alentando, algunos aficionados de FAS comenzaron a salirse, la Turba, la Carito y yo JAMÁS.

Joel pitó el final. La Turba siguió cantando. Ya no me importaron los caleros quienes se regocijaban de su triunfo.
La Turba seguía cantando. El equipo se acercó. Yo seguía inmovilizada, no sé con qué cara, creo que no lo terminaba de creer.

¡Vámonos! Dijo Carito y su amigo. Y comenzamos a salir. 
A la salida encontrarte gente con los ojos llorosos, algunos quizá por las cervezas lloraron más que otros, yo iba realmente triste por la pérdida.

Al tigre una vez más se le resiste la caprichosa número 18.

Abordar el bus que me traería de vuelta a casa, con full gente de FAS que venía haciendo sus análisis respecto al partido.
"De la pava se cagó en el equipo" Era lo más sonado.

No venía un alma en ese bus que no fuera de FAS o que no trajera la camiseta. 

El regreso fue totalmente divertido, pese al amargo sabor que nos había dejado la derrota.


Y no voy a negar que disfruté del partido como siempre disfruto de ver a mi equipo mimado en cancha.
Disfruté de la compañía de Carito y su amigo Manuel.
Disfruté de ver el Cuscatlan de un rojo casi completo.
Recordé a mi tío con quien siempre compartía las finales en el Cusca.
A lo mejor él desde donde esté también la disfrutó conmigo y también se enojó al final.
Disfruté de corear con la Turba.
Disfruté de escucharles cantar.
Disfruté de la imagen del típico bolo tirado en las gradas y escucharle a alguien el igualmente típico "¿Y a ese quién lo va a levantar?"
Disfruté de ver que volaban las bolsas con presunta agua de riñón.

Dolió. ¡Claro que dolió el final! Y escuetamente se me salieron las lágrimas.

Quizá todo ha dolido más posterior a ese partido. 
Las bajas que se le vienen al equipo, etc.

Pero no me cabe duda alguna que en la siguiente temporada, en el siguiente torneo estaré siempre alentando al equipo de mis amores, a mi equipo mimado. A mi CAMPEÓN.

La noche previa a la final lo escribí en un tweet: "FAS ya es mi campeón, la copa sería un plus"
Y así es. (si, si, si me sigue doliendo aun haber perdido contra metapan)

Pero ni todas esas cosas cambian las alegrías que el equipo me ha dado, ni la adrenalina que siento al entrar al Quiteño cuando FAS juega en casa, ni la euforia de gritar GOL y pararme y aplaudir.

Como dicen así es el fútbol, y en las buenas y malas siempre he de apoyar. En el otro torneo nos volveremos a ver.

Y NO HAY MEJOR DICHA QUE SER MUJER TIGRILLA SEÑORES. 




(Foto by: El hermano de la Carito)
PDT: Carito, si lees esto, sos la mejor compañía en las finales, pero llegá más temprano. ¡Jajajaja!










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