A Rivera...
Siempre tengo la tendencia a que a las personas que llegan a ser realmente especiales para mi, las conozco bajos circunstancias extrañas, es decir nunca las cosas suceden con normalidad siempre es de forma rara, loca, pero al final genial.
Esta no ha sido la excepción.
Algunas de las personas con las que he llegado a establecer una conexión sentimental han tenido que pasar años y sin embargo no han logrado aprenderme a conocer por completo.
Vos en este caso has sido la excepción.
Probablemente ni vos ni yo, esperábamos que llegaramos a compaginar de la forma en la que lo hemos hecho, pero la vida es así, Dios es así (ya sé que vos tenés tu despije en cuanto a tu fe) pero es la única forma a la que yo encuentro para atribuirle la bendición que ha significado tu presencia en mi vida.
Sé que pensas que no sos fuerte, sé que pensás que no podés seguir, sé que a veces pensás que realmente no hay nada que valga la pena para seguir aquí.
Lo sé no solo porque lo hayás compartido conmigo, lo sé porque vos también has estado allí cuando yo me he sentido así.
Pero esta vez no quiero escribir para hacerte pensar cosas tristes, porque la vida es para celebrarla, máxime la tuya, máxime la tuya cerca de la mía.
Quisiera regalarte una infinidad de cosas no solamente hoy, sino todos los días que nos queden por compartir juntas.
Quisiera regalarte la luz del sol par tus días grises,
Quisiera regalarte una canción que te acompañe por las noches cuando pensés que no hay nada más,
Quisiera regalarte una caja de crayones entera para colorearte la sonrisa cuando pensés que no hay nada más por qué sonreír,
Quisiera regalarte abrazos envueltos en papel celofán y verte abrirlos con la emoción que un niño destapa el juguete que siempre esperó.
Quisiera regalarte el refugio ideal al cual siempre podás correr cuando el mundo te agobie y la misantropía te invada,
Quisiera poder regalarte una estrella para cada noche de soledad,
Quisiera regalarte una luna para cada anochecer de insomnio que tengás,
Quisiera regalarte tantas cosas, porque realmente merecés tantas cosas que ni todo lo que yo podría darte sería suficiente.
Hoy que es tu día no voy a decirte felicidades, porque todo mundo te lo dirá, y yo no soy todo mundo, hoy que es tu día quiero que te llevés en el corazón todo esto que traigo aquí para vos, todo este cariño, quiero que recordés que sos mi fortaleza en momentos de debilidad, mi auxilio en tiempos de angustia, mi sonrisa cuando todo va mal, los brazos donde encuentro el abrazo a tiempo, las palabras que necesito cuando ya todos se han cansado de escucharme, yo sé que siempre estarás para mi, porque de la misma manera estaré aquí para vos, está demás decírtelo, también lo sé.
Quedate a mi lado siempre, celebrando conmigo,
Quedate a mi lado siempre porque sin lo que significás para mi yo estaría perdida,
Quedate a mi lado siempre, o el tiempo que sea necesario para que yo pueda hacerte ver que no todo cariño lastima el alma y hiere el corazón.
Sonreí porque cuando sonreís no solo te ves más guapa que la vida, sino porque hay alguien que cree en vos y en tu sonrisa, y tiene fe en vos. YO.
Te dijera que sonrias para mi, pero seguro encontrarás para quién más hacerlo, y yo estaré siempre feliz de compartir eso con vos.
No te me vayás nunca, porque tenemos tanto camino por recorrer juntas.
Recordá siempre que vos sos esta canción. También te la dejo de regalo aunque ya antes te la había dado.
Te tengo tu arca también. Pasá por ella y por mi para darle la vuelta al mundo lo más pronto posible.
Gracias por ser mi regalo inesperado, desde el primer momento que hiciste acto de presencia en mi vida.
Te quiero con todas las que soy.
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