Por cuestiones de la vida y gracias a la invención de las redes sociales, me encontré hace unos cuantos días atrás a quien fue mi primer novio, ese novio del traspaso de la infancia a la adolescencia. Ese que a veces uno olvida "Echar en la cuenta" Porque todavía no logra determinar si fue o no fue realmente una relación.
Sorprendidos ambos, de lo poco (físicamente) que hemos cambiado concertamos en salir y tomar un café. Hablamos mucho sobre trivialidades, actualizaciones de nuestras vidas y qué es lo que ha hecho cada uno después de dejarnos de ver desde el quinto grado.
Una de las cosas más bonitas durante la época en que él y yo nos hicimos amigos, y luego dis que novios es que ambos vivíamos cerca, el vivía como a unas 4 cuadras de mi casa y pasaba por mi todas las mañanas para ir a la escuela y nos regresábamos juntos a medio día con un fresco de tamarindo en bolsa y un pan de mortaldela del cual nos comíamos la mitad cada uno.
Siempre tuve claro que quería ser maestra, y él siempre tuvo claro que quería ingeniero, como su papá.
Y esas largas caminatas nos permitían saber qué era lo que cada uno quería de su vida.
Yo siempre expuse "Quiero ser maestra, cuando tenga 29 años voy a estar trabajando en una escuela y seré como la maestra Silvia (quien era mi orientadora y un amor. Muá muá muá) voy a vivir sola, para no pedirle permiso de salir a nadie, y voy a tener un carro. Un carro de color rosado"
Creo que en esa época ni siquiera se me cruzaba por la mente pensar en casarme yo solo quería vivir libre. Y un carro rosado.
Él siempre me decía "Vos estás loca Jeniffer" siempre me preguntó por qué el carro rosado, le dije que porque el color rojo, el negro, el gris eran colores muy usados y muy aburridos, y que no quería ser como todo el mundo.
Él siempre dijo: "Yo voy a ser ingeniero, como mi papá, voy a tener un pick up doble cabina, a mi no me importa el color,quiero viajar mucho y conocer todo el mundo"
Y siempre nos reíamos.
(¡ Y todo por no haberme comprado el Jeep de Barbie! Ash! Mamá)
Él logró ser ingeniero. Uno muy bueno, también ha logrado gracias a su trabajo viajar por el mundo,(le falta el pick up doble cabina, dijo) a mi ya solo me falta el cartón para ser maestra, pero también me falta el auto rosado y vivir sola.
Aún me quedan dos años para llegar a los 29, a veces me dan tantas ganas de irme y vivir sola, pero pienso que no puedo estar más sola, si siempre he vivido prácticamente así.
Me da gusto ponerme a recordar que siempre tuve claro lo que quise hacer de mi vida, al menos académicamente, pero me un poco de tristeza no seguir pensando en hacer algo para salir de casa, o algo para tener un auto rosadito.
A veces pienso que voy en camino a alcanzarlo.
A veces pienso que ni siquiera he dado pasos para lograrlo.
A veces incluso pienso que estoy estancada en el camino.
A veces me dan tantas ganas de volver a ese tiempo, donde creía que todo era cuestión de desearlo.
Donde no sabía lo difícil que es a veces esto de madurar.
A veces comienzo a buscar autos rojos, grises, negros. Ya no pienso en el color rosado. Quizá eso de crecer te hace aburrido.
Quizá no supe como seguir tras lo que quería.
Quizá.
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