¡La noche de mi suerte! Bunbury reseña y loquera.


Desde el anuncio de su venida al país fui un caos total. Comencé a contar los meses desde noviembre, hasta llegar a marzo, donde comencé a contar los días y las horas, mientras mi corazón latía cada vez más y más fuerte y rápido sabiendo que pronto llegaría el día de mi suerte, de poder verle y escucharle cantar en vivo.

Debo mencionar que muchas personas hicieron que este fuera por mucho EL MEJOR DE LOS CONCIERTOS vividos para mi. Ni mi conmoción por ver a Calle 13 se le compara a la euforia vivida el sábado 22 de marzo comenzando casi al filo de las 9 de la noche.

Tenía todo listo, desde conseguir quien me regalara la entrada hasta las personas por quienes dejarme acompañar.

Pero como las cosas planeadas raras veces resultan salir como uno espera. Una de mis aleras se echó para atrás. Decidí llevar al concierto a mi primo quien se emocionó muchísimo. Y eso me hizo feliz.
Nos dirigimos el sábado casi a las 6 de la tarde a la cita con el dueño de los colochos más lindos, el hombre que me hace gritar sus canciones y recordarme algo con cada uno de ellas.

Llegar y escuchar que ensayan "Despierta" y que la piel se me eriza. Caminar y encontrarnos las filas enormes de gente para entrar y comenzar. Justamente cuando logramos llegar a la entrada donde nos correspondía abren el portón y ¡patas para qué las queremos! Corrimos como si hubiésemos visto al mismo demonio y le huíamos. Y por increíble que parezca logramos ser de los primeros en entrar. Ansiedad nivel 200%



El concierto nunca empezaba y esperaba que alguien cantara antes que Enrique. Pero no fue así.
¡Se apagan las luces del gimnasio nacional a las 8:50 pm! Y la gente (PERO SOBRE TODO YO)enloquece entre gritos coreando: ¡Enrique! ¡Enrique! ¡Enrique! la intro musical de Despierta. Y que el corazón me comienza a latir a tal grado que parecía me iba a estallar de emoción. Gritar como quinceañera desenfrenada, y en la pantalla ver aparecer un ovni. ¡UN OVNI! Y de él sale parado en todo su esplendor, en toda su belleza, GRANDE, bello, GENIO! Bunbury!!!!  Y Que así sigue durante casi dos horas y media ante un público que a lo mejor no respondió como yo esperaba que lo hiciera. Pensé ese lugar estaría a rebalsar, pero evidentemente Bunbury aun sigue sin ser comprendido como solista por muy pocas personas.

Luego de agradecer por volvernos a ver, siguió con "el club de los imposibles", con "los inmortales" coreada por el público ¡Los inmortales están bajo tierra, y sus heridas se perderán como todo lo demás sin dejar huella! de su nuevo disco palosanto; 

"contracorriente" deleitando a su público que lo sigue desde Los Héroes del Silencio. "Hijo de Cortés" Que muy pocos se la sabían n_n
La infaltable "Odiame" del disco Licenciado Cantinas, que fue ovacionada totalmente y cantada con tal dolo y euforia por casi aproximadamente unas 3,000 personas dentro del gimnasio ¡Pero ten presente de acuerdo a la experiencia, que tan solo se odia lo querido!

Siguió con "Mas alto que nosotros solo el cielo" que cada vez que repetía eso veías al público levantar su mano al cielo junto con él con su extraordinaria forma de plantarse en el escenario.

"Porque las cosas cambian" Que me hizo gritar hasta más no poder: ¡Estas son mis credenciales, no hay males que duren más que yo! 

Hacer explotar nuevamente al público cuando comenzó a sonar "El extranjero" Y hacernos sentir identificados con que todo lo que nos queda nos cabe en un bolsillo. ¡Pero allá donde voy, me llaman el extranjero, donde quiera que voy el extranjero me siento! Coreaba todo su público al unísono.
Mi canción del fin del mundo "Destrucción masiva" con la que a lo mejor muchas de las personas no notaron que en la pantalla que usaba nos estaba haciendo una invitación a la conciencia social, haciendo aparecer a diferentes nombres de empresas transnacionales manchadas de sangre, haciéndonos ver de qué manera nosotros mismos estamos acabándonos este mundo. Su disco palosanto está inspirado en todo ese tipo de defensas y luchas sociales. Me pareció sumamente interesante.

Su excentricidad no tenía límites, Bunbury! Es Bunbury! Y cada movimiento realizado al cantar me llevaba a un éxtasis increíble. Hacer estallar nuevamente al público con "Deshacer el mundo" y sus movimientos candenciosos al darle ese toque tan único a la canción, ese toque tan de él aun cuando fuese una canción rockera de Héroes. Y permitir que el público coreara la estrofa de:
¡Te he dicho que no mires atrás, porque el cielo no es tuyo, hay que empezar despacio, a deshacer el mundo! 

Continuar con esa canción que tanto me gusta "El rescate"  y que en mi mente retumbara el estribillo: ¡Y no te obligo a nada que no quieras, las fuerzas me fallan, mis piernas no me responden te conocerán pero no llegan a ti!

Seguir con "Los habitantes" y mi corazón partiéndose en pedacitos. Pero siempre amando a mi Aragonés. 

Llegó el momento de hacerme llorar comenzó la intro de "Salvavidas" Con la que comencé a derramar las primeras lágrimas sin que mis acompañantes se dieran cuenta mientras Enrique cantaba: ¡Todo lo que necesito hoy, quítamelo; déjame seguir atrapado, en este bote salvavidas, navegando a la deriva y sin timón! Mientras a él parecía dolerle el mismo estribillo que a mi. (Ya sé, eso solo lo sentí yo)

Regalándonos también "Hay muy poca gente" Donde aun resuena el: ¡Nada puede dañarme con mis amigos! 

Y Enrique. No se tocó el alma para hacerme llorar de nuevo, y cantó "Frente a Frente" que me desgarró el alma porque me recordó al dueño de muchas entradas en este blog. ¡Solo quedan las ganas de llorar, al ver que nuestro amor se aleja, frente a frente bajamos la mirada pues ya no queda nada de que hablar... Nada!

Con todos los poderes canta la canción con la que me enamoró el corazón "Que tengas suertecita" Canción que también tiene historia para mi ¡Que tengas suertecita, que te conceda la vida, cada día lo que mereces!

Se despidió por primera vez y le pregunto a mi alero de concierto ¿Cuánto tiempo cantó? Y me responde: Poquito más de una hora. Y el público comenzó a llamarlo de nuevo: ¡Enrique! ¡Enrique! ¡Enrique! Y que sale mi vida a deleitarnos de nuevo. Sonó entonces "El hombre delgado que no flaqueará jamás" Y sé que es la canción de mi arrebatado acompañante. Y que la bailamos a lo loco, y la cantamos como si no hubiera mañana, y sé que tanto él como yo la disfrutamos al máximo. Yo te cantaba a vos. ¡Sos el hombre delgado que no flaqueará jamás! (Sé que me entendiste)

Y volvemos a las chilladas y que me canta "De todo el mundo" Y me escurre el lagrimón ¡Que no me pongan en un aprieto por algo que no está en mi mano. Soy vagabundo, siempre de paso, de aquí de allá, de todo el mundo, no tengo dueño, no soy tu esclavo, un poco tuyo y de todo el mundo" 

Y que nos vuelve locos de nuevo con "Sí" y estaba con la persona justa, siete siglas de papel.
Nos atacó el mismo pensamiento, no lo ejecutamos. ¡COBARDES! Fuimos unos cobardes uno por dundo y el otro por falta de atrevimiento. Pero la disfrutamos por saber que nos pertenece. Y eso nadie nos lo puede quitar. ¡cariño, mi vida, criatura de rubí! Qué puedo hacer sin tu rigor?

Y que nos sigue enloqueciendo cantando "Lady blue" El gimnasio entero volvió a ponerse aun más eufórico. ¡Hoy voy a empezar, hoy es el comienzo del final, el cocodrilo astronauta soy en órbita lunar! 

Apacigua las aguas cantando "Miento cuando digo que lo siento" Con la resonante ¡No me sé arrodillar ni ponerme a tus pies, de verdad te miento cuando digo que lo siento! 

Y ¡zaz! que se despide de nuevo. Y el público que vuelve a corear su nombre! Y que lo hacemos volver. 

Y nos dice: "¡No se vayan todavía! Después de 16 años ¿ustedes saben los kilómetros que hemos recorrido para venir a verles? Déjennos tocar un poco más" Y nos mata a todos (Ya sé, más a mi).

Y de forma tal como solo él sabe hacerlo canta "Puta desagradecida" Y el público pareció rugir con esa canción. Parecía cantarla con total sentimiento casi casi palpable. ¡Estabas advertida, puta desagradecida! Yo cantaba: Puto desagradecido. Pero era mi versión.

Y le da por cantarnos "Bujías para el dolor" Frenesí total.

Y nos regala "Sácame de aquí" Y el público de nuevo enloquece coreando: ¡Sácame de aquí, no me dejes solo, o todo el mundo está loco o Dios es sordo!

Y que me mata de nuevo. Sí, ese hombre me mató, me revivió, y me volvía a matar con cada canción que seleccionaba. Y que canta "Infinito" Mi historia. Mi canción. Mi dolor. ¡Me calaste hondo y ahora me dueles, si todo lo que nace perece del mismo modo, un momento se va y no vuelve a pasar!
Y muy a su estilo nos llamó "Guanacos y guanacas" Y el público también lo ovacionó increíblemente

Y que comienza a sonar una intro diferente. Me dice Vega: ¡¡Escuche esa mae!! Y le dije que no sabía cuál era y que él seguro ni se la podía. Un breve silencio de 4 segundos. Y comienza a sonar "El viento a favor" Y que me hundo. Me fundo en un abrazo con él porque fue la primer canción con la que yo conocí a Bunbury después de haber fallecido el hombre de mi vida, es la canción que llevo tatuada en el alma, por siempre y para siempre. La que nunca se me va a olvidar en el momento en el que me la regaló desde el cielo. Y comienzo a llorar. Enrique sigue cantándola y hace explotar confeti en todo el gimnasio. sabemos que el final ha llegado. Termina de cantarla y yo con lágrimas en los ojos, afónica, sudada, loca, eufórica. Él se despide entre aplausos y gritos de su público.

¡YA SOLO PUEDE IR MEJOR, YA SE ACERCA EL MOMENTO, ESPERA QUE SOPLE EL VIENTO A FAVOR!

Y así fue. Todo fue mucho mejor. Casi dos horas y media de la mayor genialidad posible, me hizo bailar, me hizo llorar, cantar, recordar, traer gente a mi mente, fundirme en abrazos, conocer un par de catrachos, reírme de la de atrás que pasó empurrada todo el concierto, gritarle como quinceañera: ¡BUNBURY PEGAME UN BICHO! Y gritarle ¡Te amo mamor! a cada rato. 

Todo lo asqueroso de todos estos meses atrás, de todo el final de año, de todo este estúpido trimestre del 2014 se borró con ese solo concierto. Con sus letras, con verle allí frente a mi aparecer de un ovni, de verle usar pedazos de la película de la naranja mecánica, mientras nos llamaba a la conciencia y a deshacer el mundo, no puedo pedirle más mi vida. VI A BUNBURY EN VIVO! Y me cantó todas las que yo quería (me quedó debiendo Alicia) pero lo vi, lo disfruté y SOY FELIZ por ello. 



¡BUNBURY GENIO! ¡BUNBURY LO MÁXIMO! 

22 de marzo del 2014 INOLVIDABLE. 







PDT: El concierto no hubiese sido lo mismo sin vos, Alfredo. Gracias.


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